sábado, 31 de octubre de 2015





“EL LIDER QUE NO TENIA CARGO”




Al leer esta maravillosa fabula, encontramos que no hace falta ser una persona de cuna en oro o tener la mejor calidad de educación del mundo, simplemente hace falta una gran cantidad de disciplina y lo más importante determinación por querer lograr lo que nos proponemos. Dentro del análisis que podemos hacer el autor nos muestra que el protagonista Blake Davis era un joven que había tenido un bagaje por la vida sin encontrar su propio rumbo; Davis acababa de perder a sus padres y acabo por alejarse de su propia vida poniendo rumbo a un camino para sentirse de nuevo integrado y valioso dentro de la sociedad. Cuando notamos el encuentro que tiene Blake con Tommy Flinn, observamos que Flinn era un hombre con confianza y determinación capaz de influir en las decisiones de cualquier persona en este caso Blake. Cuando notamos la personalidad de Flinn empezamos a descubrir un líder, esa persona que quiere potenciar las habilidades de otras y sin importar su cargo (ya que estaba al mismo nivel de Blake) podía generar mejoras y actitudes nuevas dentro de las personas.



Cuando empezamos a leer de manera entretenida este texto tan interesante, nos convencemos de que la determinación de alguien puede llegar tan lejos como se lo propongan sus propios objetivos. Siguiendo el transcurso del texto podemos empezar a inferir que Flinn al ser la estrella de la compañía era una persona capaz de influir en un equipo de trabajo no definido por una pirámide de mando, es más podemos establecer que era un líder por naturaleza, adicionalmente como opinión podemos ver que la manera de influir era de camaradería pero adicionalmente tenía la experiencia de conocer sobre aquellos temas que mencionaba.



Luego el autor no empieza a dar ideas sobre la magia que se puede tener en pequeños cambios, la voluntad hace parte importante del día a día y del querer ser siempre alguien mejor; como el mismo nos explica en su fabula la gran intención de realizar un cambio es el primer granito de arena que se puede poner para construir un maravilloso ingenio. También me parece muy importante el hecho que no importa el tamaño de la organización ni el cargo, lo que realmente importa son las ganas de ser mejor cada día y de seguir adelante, de crecer y ser mejor. omo conclusión debo hacer énfasis en que el éxito está en las manos de cada uno de nosotros; no es fácil, pero tampoco imposible. El éxito depende de cada persona que quiera tener voluntad y el deseo de cambiar. Como lo aprendimos para lograr un solo cambio, la única manera de empezar a lograrlo es tener la voluntad de hacerlo, ya que nadie cambia por obligación si no se cambia es por decisión propia. 









"El liderazgo no tiene que ver con el control de los demás sino con el arte de persuadirles para colaborar en la construcción de un objetivo común."
Daniel Goleman

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